Jul08

Se realizó en Córdoba el Foro “Territorio, Desarrollo Sustentable y Ley de Bosques”

Category: Córdoba 0 Comentarios

El Foro fue organizado por el programa Espacio Rural de la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Córdoba junto al Movimiento Campesino de Córdoba y a la Delegación Regional Centro de Parque Nacionales. La propuesta de organizar el foro surge de la necesidad de estos actores de participar en las políticas públicas, en este caso vinculadas específicamente al ambiente. Gabriel Saal, Ingeniero Agrónomo responsable del programa Espacio Rural de la Secretaría de Extensión, manifestó que como la ley ya tiene más de 7 meses de sancionada y teniendo en cuenta que la misma establece un plazo de un año para que cada provincia establezca su ordenamiento territorial, es que se convocó a este foro. Recalcó también que en Córdoba no hubo hasta el momento ningún espacio de participación, discusión y de convocatoria a los distintos actores directamente involucrados, como son los productores agropecuarios, o los campesinos que viven en áreas de bosques. En ese marco, en el que ya pasó un determinado tiempo y no se convoca por parte del gobierno a ningún espacio de discusión donde todos los actores puedan debatir cómo se va a aplicar la ley en la provincia y sobre todo cómo se va a hacer el ordenamiento territorial, advirtiendo la problemática ambiental generada a causa del avance del proceso de sojización de los cultivos que está eliminando los bosques que quedan, se plantea este foro como espacio de debate donde los diferentes actores tengan la posibilidad de participar en la aplicación de políticas públicas.

Uno de los disertantes que representó a la UNC, fue el profesor Marcelo Cabido responsable de la cátedra de Biogeografía de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales e investigador del CONICET, que expuso la situación actual de los bosques nativos de la provincia. En su exposición, explicó que el uso de la tierra es uno de los factores que más incidencia va a tener en la pérdida de biodiversidad y es uno de los factores que más está influyendo en el proceso de cambio climático, dado que cada vez se necesitan más tierras para el cultivo o para el ganado. A través de diferentes mapas e investigaciones mostró cómo en la provincia de Córdoba la expansión de la frontera agropecuaria en los últimos 30 años ha causado la desaparición de la mayoría de los bosques nativos, quedando menos del 10% de los mismos en buen estado de conservación. Según Cabido, Córdoba está perdiendo bosques nativos a una tasa superior y a una velocidad también superior que la de los bosques tropicales, por ejemplo México, que más tasa de bosque están perdiendo por unidad de tiempo.

El profesor habló sobre los factores que han acompañado el cambio en el uso de la tierra, teniendo en cuenta 3 porciones de bosque chaqueño en el norte, noroeste y oeste de la provincia entre los años 1976 y 2004. En el territorio del oeste los cambios entre el ’76 y el año 2004 los cambios han sido poco significativos, en el norte (zona de Cruz del Eje) la situación es intermedia y en el noreste (zona de Villa de María de Río Seco) es donde se produjo el mayor avance de la frontera agropecuaria, esto muestra el pasaje de comunidades de plantas leñosas a tierras cultivadas. En el sector del oeste se han conservado la mayor cantidad de los bosques, mientras que en el sector donde se produjo la mayor expansión de la frontera agropecuaria no quedan bosques maduros. Frente a la perspectiva del cambio climático global, una de las cuestiones que se pueden esgrimir es que un incremento en el régimen de las precipitaciones influyó en estos cambios. Pero en el oeste no hay un incremento significativo en las precipitaciones, en la zona de Cruz del Eje el cambio es mínimo, en cambio en la región de Villa de María de Río Seco se ha producido un incremento significativo de las precipitaciones (aumentaron 200 milímetros), sobre todo concentradas en el período en el que la soja tiene su máximo rendimiento.

Cabido manifestó que la desaparición de los bosques nativos en el país no se debe a la falta de leyes sino al incumplimiento de las mismas. La falta de control, ha hecho que los desmontes y el avance de la frontera agropecuaria, sobretodo de superficies cultivadas con soja, sean cada vez mayores. Frente a esta situación, planteó que el ordenamiento territorial debe hacerse en el corto plazo y que el gobierno debe garantizar que los distintos actores que desean participar de dicho ordenamiento, como ser las ONGs, representantes del sector privado, la Universidad, sectores del ámbito científico-tecnológico puedan hacerlo.

Por su parte, la Dra. Alicia Barchuk responsable de la cátedra de Ecología Agrícola de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, expuso los criterios para un ordenamiento territorial sustentable, teniendo en cuenta aspectos sociales, ecológicos y económicos. Hizo hincapié en algunas partes del territorio de la provincia de Córdoba, comenzó su exposición hablando del Noroeste y Oeste de la provincia acerca de cuál es su situación actual. Aquí los procesos de desmonte han generado, por un lado procesos de homogeneización y fragmentación del paisaje y por otro lado el avance de las salinas. Entonces, planteó que para el ordenamiento territorial hay que tener en cuenta si el avance de las salinas se produce a la pérdida de cobertura vegetal del territorio, por tal motivo propuso que la zona de bordes de las salinas sean consideradas como zona roja dado el riesgo altísimo de desertificación que tiene ese territorio si es desmontado. Otro aspecto por el que manifestó que esas zonas deben ser consideradas zonas rojas es por  su diversidad de especies. Además explicó la importancia de mantener la cobertura vegetal como protector de las cuencas no solo en las partes bajas, sino también en las partes medias y altas para minimizar el riesgo de erosión hídrica. Además, la pérdida de cobertura vegetal ha puesto en riesgo el acceso al agua de muchas comunidades campesinas o ha contribuido a generar procesos de salinización de la misma.

La Dra. Barchuk propuso para el noroeste que los bosques de ladera sean considerados zona roja y las zonas que están tanto hacia el norte como hacia el oeste donde la mayoría del territorio está cubierto por vegetación leñosa en diferente grado de degradación sean consideradas bajo el tratamiento de zona amarilla, porque también son áreas con riesgo de desertificación, porque implica la protección de cuencas medias y bajas y la posibilidad de acceso al agua superficial y subterráneas, y fundamentalmente porque estos territorios deben tener un manejo sustentable de la vegetación nativa con estrategias de uso tendientes a la recuperación de aquellos sistemas degradados. Remarcó que ya existe tecnología desarrollada para el manejo del bosque nativo y además que las comunidades campesinas están trabajando en un ordenamiento productivo con alternativas de uso sustentable de la vegetación nativa, y que esto es un punto de partida para poder plantear la recuperación sustentable del bosque nativo de la provincia de Córdoba.  

Con respecto al Chaco Oriental de Córdoba, explicó que es un sistema altamente fragmentado, donde existe una matriz fundamentalmente dada por el sistema de cultivos y donde la estrategia principal para recuperar el Chaco Oriental es que se permita a través de esos parches reconstruir el paisaje promoviendo corredores que funcionarían como hábitat que favorecería la recuperación del ambiente. Además planteó que en esta zona se reestablezca el 30% de la cobertura vegetal del bosque bajo un esquema de corredores. Por eso planteó que esta zona debería quedar bajo la nominación amarilla.

En la propuesta de ordenamiento territorial de la Dra. Barchuk, teniendo en cuenta la situación del bosque nativo de la provincia de Córdoba, no debería existir ninguna zona de color verde.

Cabe destacar que la profesora explicó en el foro que pidió una audiencia con la Secretaría de Ambiente para presentar y debatir conjuntamente su propuesta de Ordenamiento territorial, la cual le fue negada aludiendo que la Secretaría está confeccionando el mapa de ordenamiento y una vez terminado lo va a presentar.

Los encargados de representar la postura del Movimiento Camerino de Córdoba (MCC) fueron Eduardo Bereli y Horacio Britos. En primer lugar Bereli manifestó que en Córdoba existe una falta de políticas activas para la promoción de la protección del bosque y  además, que la agencia de ambiente es poco permeable a las propuestas de colaboración de las organizaciones campesinas. En el análisis territorial que presentó de una de las zonas con presencia del MCC como es el noroeste de la provincia demostró que los campesinos tienen menos acceso al campo, en el año 2005-2006 se cerró el acceso a 12500 ha, que eran utilizadas para el pastoreo comunitario. Como consecuencia de esto hay una notable disminución del número de animales en manos de los campesinos, además contribuye al éxodo de los jóvenes no sólo dado por la precarización laboral sino también por la falta de oportunidades que les ofrece el campo. Planteó con respecto al ordenamiento territorial que quieren participar de manera activa en confección del mapa de la provincia de Córdoba y que también están luchando por participar del subsidio para la tierra y planteó que se debe debatir que significa ser titular de la tierra, si es el que tiene el papel o el que tiene la posesión ya que el porcentaje de dinero que va a las zonas rojas o amarillas es para los titulares de las tierras. Su propuesta es que dentro del color rojo estén consideradas las zonas de borde de salinas, las sierras y pie de sierras y que alrededor de cada pueblo o ciudad se contemple un anillo grande que las rodee. En amarillo proponen que al menos sean las zonas en donde viven los campesinos.         

El Ing. Agrónomo Horacio Britos expuso algunas cuestiones de la ley que consideran positivas y otras críticas para el MCC. Como aspecto positivo está el hecho de que esta es la primera ley que reconoce que el bosque brinda beneficios tanto ambientales como culturales. Además expresó que es también la primera vez que se reconoce que los bosques sirven para la vida de las comunidades y son parte de su historia, y por lo tanto existe un reconocimiento hacia las comunidades campesinas. Como aspectos críticos planteó el hecho de que hay muchos campesinos que no están organizados y que no tienen forma de demostrar la titularidad de la tierra con un papel, por eso dijo que es importante que se debata quién es el titular de la tierra, si el poseedor o el que tiene el papel.

Por otra parte, la profesora Lucía del Valle Ruiz, Bióloga de la Delegación Regional  Centro de Parques Nacionales, explicó que Argentina está al borde de ser considerado país con cubierta forestal reducida, ya que sólo tiene el 11% de su superficie territorial cubierta con bosque. Destacó que los principales factores que inciden en la pérdida de masa boscosa son factores económicos y políticos y que los bosques nativos no tienen una unidad única de representación reconocida por la importancia del recurso que se está manejando, sino que hay distintos organismos que se superponen y falta coordinación entre los distintos entes, hecho que contribuye a la desprotección de los bosques nativos. Además agregó que en nuestro país hay leyes forestales desde 1948, pero igualmente se perdió alrededor del 70% de bosque nativo, por lo tanto los marcos legales hasta ahora no funcionaron. Al mismo tiempo subrayó que la ley de bosque sancionada el año pasado tiene muchos aspectos positivos para cambiar lo que ha sucedido hasta ahora ya que es de presupuestos mínimos y se impone a todo el territorio nacional, usa como base de organización el ordenamiento territorial, promueve la coordinación y cooperación interinstitucional con la creación del Programa de Protección de los Bosques Nativos, promueve la participación pública y es la primera que da incentivos o subsidios económicos para proteger a los bosques.

 

Jun23

Córdoba: Foro sobre la Ley de bosques

Category: Córdoba 2 Comentarios

El programa Espacio Rural de la Secretaría de Extensión Universitaria junto a la Delegación Regional Centro de Parques Nacionales y el Movimiento Campesino de Córdoba, invitan al Foro Territorio, Desarrollo Sustentable y “Ley de Bosques” a realizarse el 24 de junio de 9 a 18 horas en el Pabellón Argentina de la Ciudad Universitaria. El objetivo principal del encuentro es propiciar el debate entre diferentes actores entorno a los conceptos de Territorio, Desarrollo Sustentable y la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección ambiental del Bosque Nativo con el fin de aportar a la construcción de una propuesta de ordenamiento territorial.

Apr29

Córdoba: Intensifican los controles sobre quema y deforestación

Category: Córdoba 10 Comentarios



[22/04/2008 | 11:38 ] El Gobierno de Córdoba intensifica los controles sobre deforestación y quema de bosques nativos, tendiente a erradicar esas prácticas ilegales y sensibilizar a la población sobre estos temas.



 

 

La titular de la Secretaría de Ambiente de Córdoba, María Amelia Chiófalo, explicó a los medios que se están ejecutando operativos de control en distintas zonas de Córdoba, y que cuando se detectan las irregularidades se multa a los responsables.

La funcionaria destacó que “el propósito es controlar esas prácticas ilegales y sensibilizar a la población sobre estos temas ambientales”, entendiendo en ese sentido que ” La gente debe colaborar en la preservación de los bosques y denunciar cuando vea hechos irregulares”.

Dentro del marco de la consigna, el viernes último un grupo de técnicos de la Secretaría de Ambiente partió desde el aeropuerto Córdoba, para efectuar controles de desmonte ante la advertencia de un llamado anónimo y se realizó un relevamiento de la vegetación.

Fernando Baudo, técnico de Bosques Nativos de la Secretaría de Ambiente, explicó que los datos que obtienen en esos relevamientos aéreos se utilizan para el trazado del ordenamiento forestal, en el marco de lo establecido en la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de Bosques Nativos

|| Fuente: 22 de abril de 2008 (Télam,eg)

Apr11

Mantienen los aportes para la promoción forestal

Category: Córdoba 0 Comentarios

La Provincia había solicitado más recursos de la Nación, pero en la subcomisión de la Ley de Bosques el pedido no fue aprobado. Carina Ambrogi
Especial
ambrogicarina@gmail.com

Como ya lo anticipaba la plataforma electoral del gobernador Juan Schiaretti, la actividad foresto industrial será un tema de atención para la actual administración. El pasado lunes, Córdoba tomó la posta a nivel nacional y fue sede de la primera reunión del año de la Subcomisión Asesora de la Ley Nacional de Bosques 25.080, de la que participan las regiones Centro y Chaqueña.

Después del debate del que participaron representantes de las provincias de Córdoba, Chaco, Formosa, Santa Fe, Buenos Aires y La Pampa, se decidió dar continuidad a la ley manteniendo el espíritu con la que fue creada en 1999. Esto es, actuar como promotora de la foresto-industria mediante el otorgamiento de subsidios no reintegrables y beneficios impositivos para las inversiones que se efectúen en nuevos emprendimientos forestales y en las ampliaciones de los bosques existentes.

La ingeniera Mirta Larrieu, directora de Forestación de la Nación, dijo a La Voz del Campo que la Nación está enfocada en fomentar la actividad y especificó que Córdoba tiene grandes potencialidades de desarrollo productivo.

María Amelia Chiófalo, a cargo la Secretaría de Ambiente, destacó que esta actividad agroindustrial es de suma importancia para la provincia, por lo que dentro del armado del nuevo organigrama, uno de los ejes ha sido la creación de la Subsecretaría de Ambiente. En esta área fue designado el ingeniero forestal Néstor Cruz, que será el encargado de trabajar en primer lugar con los bosques nativos y, en segundo lugar, desarrollar todos los procesos de forestación y reforestación.

Según los datos presentados por la Provincia ante la Subcomisión Asesora, Córdoba traía desde hace varios años una curva descendente en la gráfica de desarrollo de la actividad forestal. En los últimos dos años, se pudo revertir esta tendencia: se pasó de las 300 hectáreas forestadas por año a 4.000 en dos años y medio.

“El objetivo que nos planteamos es alcanzar un promedio de 5.000 hectáreas anuales forestadas; es decir, llegar en un solo año al índice que logramos en dos años y medio”, aseguró Chiófalo.

Desembolsos sin aumento. Para esto presentaron la propuesta de incrementar el monto que venía otorgando la Nación para adecuarlos a los incrementos registrados en la producción, que según la entidad provincial rondan el 30 por ciento.

Este pedido, que permitiría llegar casi a los 2.000 pesos por hectárea –y afrontar de manera más holgada los costos de mano de obra, plantines, combustibles– no fue aprobado por la Subcomisión, por lo que el monto seguirá siendo el que regía hasta la actualidad.

En cuanto a las actividades que se seguirán contemplando por la ley figuran la implantación de bosques, su mantenimiento, el manejo, el riego, la protección y la cosecha. También las actividades de investigación y desarrollo y la industrialización de la madera, cuando el conjunto de todas ellas formen parte de un emprendimiento forestal o foresto industrial integrado.

La única modificación que se realizará a la ley corresponde al artículo cuarto, a propuesta de la provincia de Misiones. El objeto es ajustar el régimen de promoción forestal (ley 25.080), a lo que establece la recientemente sancionada ley 26.331, de presupuestos mínimos de protección ambiental para bosque nativo (ley nacional de bosques o ley Bonasso).

En dicho instrumento se propone la ampliación de la superficie potencialmente apta para la implantación de bosques cultivados.

Aporte provincial. Córdoba goza de estos beneficios desde el año 2000 cuando adhirió a la ley, a la que le sumó el decreto 641/05 del Gobierno provincial que puso en marcha el programa de promoción forestal “Creando Riquezas”.

“La Provincia tiene un programa que es compatible con el de la Nación, mediante el que otorga 500 pesos por hectárea más de lo que otorga la ley nacional. Con esto logramos a fines de 2007 llegar a 4.400 hectáreas con pedido de subsidio, de las que están como obra terminada 2.600″, explicó el ingeniero Néstor Cruz.

Las autoridades de la Secretaría de Ambiente expusieron ante la subcomisión asesora un informe en el que se detallan los resultados de los últimos dos años de aplicado el decreto, con la intención de demostrar al resto de las provincias que si se acompaña la ley nacional con programas provinciales pueden generarse “cambios positivos”, respecto de la media que tenía la provincia, que no superaba las 300 hectáreas anuales.

“Lo forestal si no tiene un sentido estatal es difícil ponerlo en marcha por el propio crecimiento de la planta”, agregó el funcionario, haciendo referencia a que si la rentabilidad de la actividad no es acompañada por apoyos no reintegrables y desgravaciones, difícilmente pueda ser atractiva para los inversores.

En este sentido, las autoridades de Ambiente señalaron que han realizado un proyecto que será presentado ante el Gobierno provincial, para elevar el monto de 500 a 650 pesos.

Apr08

Los bosques de Córdoba no dejan de retroceder

Category: Córdoba 1 Comentario


La UNC dio a conocer un informe sobre la deforestación alarmante que sufre la provincia. Para el año 2000 se había perdido el 85% de sus montes. Y la tala de árboles triplica a la tasa que registra el Amazonas. Las consecuencias sociales del fenómeno.

Nota publicada en Hoy la UniversidadHace menos de cien años la provincia de Córdoba tenía 3/4 partes de su territorio cubierto de bosques nativos, lo que comúnmente se denomina monte. Para el 2000 se había perdido el 85% de esa vegetación natural y el porcentaje se acrecentó hasta la actualidad. El ritmo de avance de la deforestación sobre los bosques restantes fue voraz, a tasas que superan las más graves situaciones mundiales: entre 1969 y 1999 el índice de desmonte en la provincia osciló entre el 5% y el 9% anual según las zonas, mientras que las de Sumatra y las del Amazonas, dos casos de emergencia planetaria en deforestación, eran del 3% y el 0,38% respectivamente.La deforestación no es novedad en Córdoba, ni en el país, ni en el mundo. Pero el ritmo de crecimiento y la magnitud que adquirió en nuestra provincia en estos últimos 20 años la convirtieron en un problema trascendental para el futuro de los cordobeses, porque sus consecuencias ya están afectando profundamente las condiciones ambientales, económicas y sociales.Dentro de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) existen docentes y facultades que están abordando el tema desde hace algunos años. Entre ellos están el Biólogo Dr. Marcelo Zak -docente de la carrera de Geografía de la Facultad de Filosofía y Humanidades- y el Biólogo Dr. Marcelo Cabido -de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales-. Sus trabajos científicos han permitido dimensionar el crecimiento y el tamaño del desmonte en Córdoba, que ya estaba siendo denunciado por muchas organizaciones e instituciones. En ese sentido, la investigación universitaria constituye un aporte al conocimiento de nuestros problemas y al involucramiento de la sociedad en su resolución.Los árboles no mueren de pieLos verdaderos problemas para los bosques de nuestra provincia comenzaron a principios del siglo XX. Antes de la gran expansión de la agricultura, los bosques (tanto de sierras como de llanuras) ocupaban en Córdoba alrededor de 110.000 kilómetros cuadrados. Esto equivale a 11 millones de hectáreas. Durante el siglo pasado y hasta la actualidad la provincia de Córdoba perdió unos 93.500 kilómetros cuadrados de bosques, lo que equivale a 9,3 millones de hectáreas aproximadamente.Ya en 1960 los bosques nativos sólo se restringían a la zona norte y noroeste de la provincia. Entre 1960 y 1999 se perdieron más de 1,2 millones de hectáreas, tanto de sierra como de llanura. Durante los años siguientes, y fundamentalmente en las últimas dos décadas, los intereses económicos arrasarán también con gran parte de lo que quedaba, a un ritmo literalmente arrollador.El avance y velocidad de los desmontes en nuestra provincia plantea, según los investigadores, una situación de emergencia sobre la cual es preciso alertar, pero sobre todo actuar. Zak y Cabido hicieron un estudio comparativo entre la vegetación de las sierras cordobesas entre 1969 y 1999. El trabajo se circunscribió a 5 departamentos del norte provincial y reveló datos contundentes. El bosque nativo se redujo un 85% en esos treinta años.La situación alarmó hasta al propio Estado nacional, por la rapidez con que estaba ocurriendo. Según estadísticas de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, la provincia tuvo entre 1998 y 2006 una tasa de deforestación que osciló entre 2,52% y 2,93% (la más alta del país), lo que significó la pérdida de 216.728 hectáreas de bosques.La tasa mundial de deforestación es del 0,23% promedio: en esos años Córdoba estuvo más de diez veces por encima del promedio mundial. Hubo picos de 7,53%, como el del Departamento Río Primero, que en menos de 14 años podría quedarse sin bosque nativo. Otro caso grave dentro de nuestro país es el de Santiago del Estero, pero tiene valores menores a los de Córdoba: oscila entre 1,40% y un 5% según las zonas.Un “complot” contra el bosqueLa opinión de todos los investigadores y docentes es unánime: la principal causa del crecimiento del desmonte en el norte de la provincia es la extensión de la frontera agropecuaria, vinculado al sector de los agronegocios. La suba internacional del precio de la tierra elevó también el costo de las zonas tradicionalmente agrícolas. La primera reacción de los productores ante eso fue buscar tierras nuevas en zonas marginales, para incorporarlas a la agricultura -principalmente a la siembra de soja- y a la ganadería extensiva.Pero muchas de esas tierras eran inadecuadas para esas producciones. Entonces, ¿qué fue lo que pasó?, ¿qué hizo posible la extensión de esta frontera hacia el norte provincial? En primer lugar el precio, pues allí las tierras valían hasta 10 veces menos que en las zonas del centro y sur. Pero esa expansión también fue posible -y aún sigue siéndolo- porque coincidió con un ciclo húmedo mediante el cual el norte de Córdoba pasó de un promedio de lluvias de 650 mm. anuales en la década del 50 a casi 800 mm. anuales en la del 90. Según Marcelo Zak, “todo indica que ese ciclo húmedo en algún momento va a acabarse y las lluvias van a volver a sus valores históricos. Cuando eso pase, lo más probable es que esos campos tengan que abandonarse por ser inviables para esa producción y como fueron desmontados se transformarían en desiertos”.Otros elementos importantes fueron la aparición de tecnologías como la siembra directa, -que casi no necesita remover el suelo- y la implantación desde 1996/97 de la soja transgénica, que es resistente a mayores temperaturas y, sobre todo, al glifosato, un herbicida total. La semilla y el glifosato fueron introducidas por la multinacional Monsanto, que vendía el paquete completo. Las ventas de glifosato aumentaron en el país un 2300% en 6 años: pasaron de 1,3 millones de litros en 1991 a 30 millones en 1997 y la producción de soja pasó, por ejemplo, de 6 mil hectáreas en 1957/58 a 150 mil hectáreas en 1999/2000 en los departamentos investigados en el estudio de Zak y Cabido.El golpe de gracia provino del otro lado del mundo. El crecimiento de la economía china produjo el aumento del ingreso per cápita de sus habitantes y, con ello, una mejora en sus opciones alimenticias. Los chinos comenzaron a comer más carne de cerdo, que son alimentados con soja, en buena parte importada de nuestro país. Eso ya elevó el precio de esa oleaginosa, pero la devaluación de nuestra moneda en 2002 hizo más jugoso el negocio, porque los ingresos en dólares se triplicaron, mientras cayeron los costos internos. Entonces: tierras más baratas, aumento de lluvias, una tecnología que disminuyó el esfuerzo y la mano de obra necesaria, más un mercado con demanda creciente y precios elevados. Lo único que se interponía -y se interpone- en ese negocio es el bosque nativo. Esto es lo que Marcelo Zak llama “un complot contra el bosque”. Un complot, por supuesto, que tiene algo de fatalidad, pero también mucho de causalidad humana contante y sonante. br / Para los investigadores, la otra gran causa de desmonte es más bien subsidiaria de la primera. La extensión de la frontera agrícola demanda la mayor cantidad de tierras posibles y esto provoca también un corrimiento de la actividad ganadera vacuna extensiva hacia zonas marginales hasta ese momento a esa actividad.Sobre los precios y los costosDada la magnitud del problema, en Córdoba ya no se trata de estimar predictivamente las consecuencias del desmonte, sino de medirlas en términos concretos. br / Toda la región norte de nuestra provincia alberga ecosistemas muy frágiles que se han consolidado por la interacción de muchas especies a través de miles de años. En términos ambientales, el desmonte provoca la modificación drástica de esas condiciones: una pérdida de su hábitat natural para muchas especies animales y vegetales y un consecuente menoscabo de biodiversidad para el hombre. A su vez los suelos quedan desprotegidos contra la erosión hídrica y eólica, lo que le va provocando la disminución de nutrientes hasta llegar a la desertificación completa.La idea del quebranto del hábitat no deja de parecer algo lejano sobre lo que es difícil tomar real magnitud. Pero ya ha tenido consecuencias bien concretas en nuestra provincia: la invasión de langostas quebracheras que ocurrió a fines de 2006 en Quilino se devoró 110 mil hectáreas. Situaciones similares se vivieron en Santiago del Estero y Chaco. Es lo que se podría denominar una respuesta contundente. ¿Qué tienen que ver las langostas con el desmonte? Los investigadores indican que una de las principales causas fue la devastación del quebracho (su principal alimento), ante lo cual avanzaron sobre lo que encontraron. Algo similar está pasando en Villa Las Rosas, donde las serpientes desplazadas y arrastradas por el desmonte están ocupando la zona urbana.Otras consecuencias ambientales importantes están vinculadas al agua, en algunos casos por abundancia y en otros por ausencia. En primer término porque los bosques frenan, retienen y absorben el agua de las lluvias. Cuando se desmontan zonas serranas, se producen inundaciones como la que arrasó el año pasado a Tartagal (Salta).Por otro lado se produce un efecto contrario: el desmonte en las cuencas acuíferas dificulta la retención y absorción que realizan los bosques, y eso perjudica a los ríos que luego nos proveen de agua potable. Pero, como advierte Cabido, “el desmonte se puede ver, pero uno de los problemas más grave está más abajo y no se ve”. Ocurre que cuando los bosques son sustituidos por cultivos transgénicos que requieren grandes cantidades de herbicidas, esos agroquímicos pueden empezar a contaminar el agua que consumimos, a través de la acción de arrastre de las lluvias y la filtración a las napas subterráneas. En ese sentido, el biólogo Federico Kopta, presidente de la Fundación ACUDE y coordinador del Foro Ambiental Córdoba, señaló que de los 276 plaguicidas autorizados por el SENASA y usados en el país, sólo dos son controlados en el agua potable, además de otros ocho que ya están prohibidos. “Pero para lo que realmente se usa, no hay norma ni control”, indica.Córdoba: ¿la de ayer o la de hoy?La biodiversidad que aportan los bosques suele verse como algo abstracto, algo que nada tiene que ver con nuestra vida. Pero Marcelo Zak logra explicar sencillamente por qué es importante y cuánto dependemos de ella: “En el bosque y su biodiversidad está nuestro reaseguro para el futuro. Supongamos que, por los cambios climáticos, aumenta la temperatura seis grados en nuestro país, lo que es muchísimo. El maíz, tal cual lo conocemos, no resistiría ese cambio. Tendríamos que ir a México y buscar uno de los antecesores del maíz. En los bosques nativos de ese país todavía hay maíz salvaje. Alguno de ellos, por diversidad genética, seguramente está adaptado a más temperatura. Lo sacamos, lo trabajamos y lo volvemos a producir. De eso comemos. Lo mismo con los frutos de nuestros bosques nativos. Más allá de que no te guste la parte bucólica, que te importe un carajo el trino de los pájaros, que las mariposas sólo te gusten pinchadas en un terlgopor, el bosque sigue siendo un reaseguro para el futuro que nos permitirá sobrevivir a los fuertes o pequeños cambios. Hasta por una cuestión de egoísmo, lo que te conviene es el bosque. Es muy simple”.La situación en la provincia es grave y muchas veces paraliza o inhibe. Pero según Cabido “aún estamos a tiempo de evitar sacrificar las zonas que aún quedan, sobre todo al noroeste”. Zak, por su parte, trata de pensar qué provincia queremos y cómo la queremos: “A veces pensamos a Córdoba como la veíamos hace unos diez años. Entonces decimos: Bueno, el cambio no es tanto . O decimos: El bosque, para qué lo vamos a defender, si en realidad queda tan poco? ¡Pero no! Tenemos que pensar cuál es la Córdoba que vamos a defender. Si la vamos a proteger según lo que es hoy, perdimos. La tenemos que proteger pensando en lo que fue ayer, y que no fue hace mucho”.Fuentes: La producción de este informe de Hoy la Universidad fue realizada sobre la base de la investigación “Zak, M., Cabido, M., Cáceres, D. and Díaz, S. What drives accelerated land cover change in central Argentina Environmental Management. En prensa.” y en base a entrevistas a los biólogo Marcelo Zak, Marcelo Cabido, Fernando Barri y Marcela Tamburini y a los ingenieros Alejandro García Astrada, Alicia Barchuk, Marcelo Cantarero y Gerardo Bergamín, todos docentes y/o investigadores de la UNC. Además se consultó al biólogo Federico Kopta, miembro de la Fundación ACUDE y el Foro Ambiental Córdoba, y a integrantes de las organizaciones del Movimiento Campesino de Córdoba.